Si tu negocio supera los 15 kW, juegas con otras reglas: seis periodos, potencia ascendente obligatoria y una penalización oculta —la energía reactiva— que puedes eliminar casi por completo.
La mayoría de guías de ahorro hablan solo del hogar. Pero si tienes un taller, una nave, un comercio grande o una pequeña industria, tu factura funciona de forma completamente distinta. Mientras los hogares usan la 2.0 TD (hasta 15 kW, 3 periodos), las empresas con más potencia entran en un terreno con seis periodos, potencia ascendente y un concepto que en casa no existe: la energía reactiva.
En la 2.0 TD doméstica solo hay punta, llano y valle. En las tarifas de empresa el día (y el calendario) se divide en seis periodos, de P1 (el más caro) a P6 (el más barato). Y qué periodo aplica depende del mes del año, no solo de la hora.
Ajustar la potencia en una empresa es mucho más fino que en casa: un mal reparto entre los seis periodos puede dispararte el término fijo sin que lo notes.
Hay una norma obligatoria por ley que confunde a muchos empresarios: la potencia contratada debe ser igual o mayor en cada periodo respecto al anterior.
Como el P6 suele ser el más barato en €/kW, lo lógico es "guardar" ahí el grueso de la potencia. Un buen ajuste respetando la escalera reduce el término de potencia sin arriesgar penalizaciones por excesos.
Este es el concepto que no existe en el hogar y que más dinero hace perder a las empresas. Los motores, transformadores, equipos de frío, maquinaria y balastros generan energía reactiva: no produce trabajo útil pero circula por la instalación y "ocupa" capacidad. Cuando supera ciertos límites, la distribuidora la penaliza en factura.
La solución es la batería de condensadores: un equipo que compensa la reactiva localmente para no pedirla a la red. Bien dimensionada, hace que la penalización desaparezca de tu factura. La inversión suele amortizarse en pocos meses.
| Error | Consecuencia | Solución |
|---|---|---|
| Potencia sobredimensionada en todos los periodos | Término fijo inflado cada mes | Analizar maxímetro por periodos y ajustar respetando la escalera |
| Penalización por reactiva | Sobrecoste recurrente evitable | Instalar o reparar la batería de condensadores |
| Excesos de potencia (maxímetro > contratado) | Penalización cuadrática cara | Subir el periodo afectado o repartir cargas |
| Servicios extra "de empresa" | 10–30 €/mes innecesarios | Revisar contrato y dar de baja lo redundante |
En Voltika trabajamos a diario con instalaciones de comercios, talleres e industria: revisamos la factura, medimos el factor de potencia y dimensionamos la solución (ajuste de potencia + batería de condensadores) para que pagues solo por lo que usas.
Te revisamos la factura, medimos la energía reactiva y te decimos cuánto puedes ahorrar.