Solo seis conceptos son legalmente obligatorios en tu factura eléctrica. Todo lo demás es un servicio extra que tu compañía te cobra sin que lo hayas pedido — y que puedes eliminar. Aprende a distinguirlos en 6 minutos.
Abrir la factura de la luz y entenderla es uno de los ejercicios de paciencia más frecuentes del hogar español. Gráficos, siglas, porcentajes... un diseño que parece hecho a propósito para que mires el total y pagues sin hacer preguntas. La buena noticia: la estructura es mucho más simple de lo que parece. Solo hay 6 conceptos legalmente obligatorios. El resto es negociable — o directamente eliminable.
El término fijo. Lo pagas cada mes tengas o no consumo. Debes ver: potencia en kW, número de días y precio por kW/día.
El coste real de lo consumido en kWh. Desde 2021 es obligatorio desglosarlo por periodo (Punta, Llano y Valle).
Tributo regulado que se aplica sobre la suma de potencia + energía. Ronda el 5,11%. No se puede eliminar.
Coste por el contador inteligente (~0,75 €/mes). Obligatorio salvo que el equipo sea tuyo, algo muy poco habitual.
Aportación obligatoria mínima (38–41 céntimos) a un fondo para consumidores vulnerables. Fija e inamovible.
Se aplica al total de la factura. El tipo puede variar según las medidas vigentes, pero siempre estará ahí.
Cualquier línea de tu factura que no sea uno de esos 6 conceptos es un servicio extra: no obligatorio, no necesario, y en la mayoría de casos redundante con coberturas que ya tienes (como tu seguro de hogar).
| Paso | Acción | Resultado |
|---|---|---|
| 1 | Suma todos los conceptos que no sean los 6 obligatorios | Sabrás cuánto "dinero basura" pagas al mes |
| 2 | Llama a tu comercializadora y pide la baja de esos servicios | A veces lo hacen al momento; otras ponen resistencia |
| 3 | Si hay trabas, cambia a una tarifa o compañía sin extras | Ahorro inmediato y factura transparente |
Tu factura solo necesita 6 ingredientes: potencia, energía, impuesto eléctrico, alquiler del contador, bono social e IVA. Todo lo que venga encima es opcional y, casi siempre, prescindible. Con una revisión de 10 minutos al año puedes ahorrar más de 140 € sin cambiar nada de tus hábitos de consumo.
En Voltika, cuando hacemos el diagnóstico eléctrico de una vivienda, siempre revisamos la factura: primero elimina lo que sobra, luego optimiza lo que queda.
Hacemos un diagnóstico gratuito y te decimos qué pagas de más y cómo reducirlo.